La Argentina volvió a ganar, pero recibió otro llamado de atención rumbo a los octavos
La Argentina volvió a ganar, pero recibió otro llamado de atención rumbo a los octavos
El seleccionado de básquetbol consiguió su cuarto éxito en el Mundial de Turquía al vencer a Jordania por 88 a 79; otra vez dependió de Scola, Delfino y Prigioni; mañana, ante Serbia se define el primero y el segundo. Cada pelota perdida por sus dirigidos lo hacía explotar de ira. Se metía en la cancha y les gritaba en la cara a sus jugadores. Los que esperaban en el banco no se salvaron de sus alaridos. Mario Palma, entrenador de Jordania, vivió el partido fuera de sí. ¿El motivo? La Argentina.
El seleccionado le ganó a los asiáticos por 88 a 79 y sumó su cuarto triunfo consecutivo en el Mundial. Sin embargo, no fue un partido fácil para los dirigidos por Hernández: fueron muy irregulares durante todo el partido, volvieron a tener problemas en la defensa y no pudieron darle descanso a las figuras. Todo un llamado de atención de cara al partido de mañana, a las 13, hora de nuestro país, ante Serbia. El que gane ese encuentro ganará el Grupo A y jugará por octavos de final el sábado ante el cuarto de la Zona B, posiblemente Brasil o Croacia.
En la antesala, todo parecía indicar que la Argentina tendría un partido fácil. El rival había perdido sus primeros tres partidos y ya estaba eliminado. Era la oportunidad para rotar a los jugadores y que los que más minutos habían jugado pudieran descansar. No obstante, Jordania le jugó de igual a igual durante tres cuartos y Hernández tuvo que dejar muchos minutos en la cancha a Pablo Prigioni (34´), Carlos Delfino (38´) y Luis Scola (38´), los líderes de este equipo.
Un problema que la Argentina arrastra desde el inicio del certamen es la defensa y este partido no fue la excepción. No se presionó, se perdieron pelotas insólitas y, en más de una ocasión, el público estalló luego de una volcada jordana. De todas formas, el seleccionado sigue fino en la ofensiva. Scola, con 30 puntos y 13 rebotes, volvió a ser la figura en los números y encaminó a sus compañeros al triunfo.
El partido. En el primer cuarto, la selección se llevó por delante al rival. Gracias al aporte ofensivo de Scola (anotó 15 puntos) y con el gran trabajo de Pablo Prigioni, los dirigidos por Hernández le sacaron una amplia ventaja a Jordania, que fue de vital importancia para el resultado final. En el segundo y tercer cuarto, la Argentina se relajó. Dejó jugar al rival y lo sufrió. Jordania se llevó los dos parciales por 18 a 14 y por 18 a 12, respectivamente. En los últimos diez minutos, los albicelestes comenzaron mal. Perdieron varias pelotas y los asiáticos se pusieron a tiro en el marcador. Sin embargo, sobre el final y con un estadio en contra, la Argentina sacó chapa de su experiencia y cerró el partido.
















