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Tras décadas de atentados, algunos terroristas llegaron a un acercamiento con sus secuestrados, en encuentros discretos donde sólo piden el perdón
En cuatro de las 11 reuniones que se concretaron hasta el momento entre terroristas y víctimas, los familiares de los damnificados se encontraron con los autores directos del atentado.
Unos necesitan pedir perdón, y otros intentar entender lo que sucedió, después de que el grupo armado ETA anunciase el fin de su actividad en octubre de 2011.
Iñaki García Arrizabalaga (hijo de García Cordero, quien trabajaba como delegado de Telefónica en Guipúzcoa cuando lo secuestraron y lo mataron) aseguró que el proceso de aceptación mental por el que tuvo que pasar fue muy fuerte.
"Dudaba si ir o no, si estaría faltando a la memoria de mi padre y a la de las víctimas del terrorismo y, con todos esos temores del mundo, al final le hice más caso a mi corazón que a mi cabeza y dije, 'tengo que ir'", relató.
Otra de las personas que accedió a comentar detalles de los encuentros fue el ex guerrillero Iñaki Rekarte, uno de los autores de un atentado con coche bomba en Santander en 1992 en el que murieron tres peatones.
Rekarte se reunió con la viuda de un hombre asesinado por la banda terrorista, y aseguró: "Fui (a la entrevista) sin pensar, muy nervioso, pero con ganas".
También se tomó un momento para reflexionar sobre el atentado en Santander: "Tu aporte es que has matado a tres personas que no sabes ni quiénes son, en medio de Santander".
Tras 20 años de reclusión, Rekarte ahora tiene beneficios de tercer grado y sólo está obligado a pernoctar en la cárcel de Martutene.
La iniciativa de encontrarse con víctimas del terrorismo surgió de los mismos reclusos de ETA encerrados en el centro penitenciario de Nanclares de Oca. Muchos están allí y tienen algún beneficio penitenciario precisamente por haber roto con ETA y haberse arrepentido de los atentados, asegura el sitio 20Minutos.